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El Psicólogo en la Red

 
Vivir nuestra sexualidad

"El sexo es un don que poseemos para nuestro disfrute, captemos las sensaciones que nos depara para vivir más positivamente nuestra sexualidad".

Toda persona, sea varón o sea mujer, al recibir estimulación sexual responde aproximadamente de la misma manera, es decir, las fases de la respuesta sexual humana son las mismas para cualquier sujeto a pesar de las diferencias individuales subjetivas de vivencia de cada una de ellas.

Las primeras personas que estudiaron la respuesta sexual humana lo hicieron alrededor de los años 60 y se llamaban Masters, W.H. y Johnson V.E y lo pudieron hacer gracias a sujetos voluntarios.

Se postuló que las fases por las que pasaba el sujeto que recibe la estimulación sexual eran:

1. Fase de Excitación
2. Fase de Meseta
3. Fase de Orgasmo
4. Fase de Resolución

En la primera fase, de excitación, el sujeto que recibe la estimulación adecuada presenta modificaciones tanto a nivel genital como extragenital.

En el hombre destacaremos: aumento del volumen y de la rigidez del pene, cambios en la coloración en la zona del glande, a nivel genital y, a nivel extragenital, aumento del ritmo cardíaco, de la tensión arterial, entre otros.

En la mujer los síntomas son: erección del pezón, aumento del pecho, aumento del volumen de los labios mayores, haciéndose más visible la entrada de la vagina, cierto aumento del diámetro de la misma y puede producirse lubricación vaginal.

La finalidad de todas estas modificaciones será la de posibilitar la introducción del pene en la vagina, acto denominado coito que conduciría a la tercera fase que hemos denominado orgasmo.

En la segunda fase, llamada meseta, el hombre puede producir un fluido que se denomina Fluido de Cowper que puede contener espermatozoos pero que no es una eyaculación propiamente. Esta fase se asume cuando la excitación es suficientemente intensa y efectiva para aquel que la recibe. La fase de la meseta es la que conducirá la orgasmo si la tensión sexual se intensifica y llega al máximo.

Definiremos Orgasmo como un reflejo del Organismo que consiste desde el punto de vista fisiológico en una serie de contracciones musculares de mayor intensidad en un principio a menor. Estas sensaciones fisiológicas irán asociadas a sensaciones subjetivas de placer, con lo cual cada cual expresará la vivencia orgásmica de un modo particular dependiendo de esas sensaciones subjetivas de placer.
En las fases primeras, excitación y meseta, hemos acumulado mucha tensión sexual y el orgasmo nos permite liberar tal tensión. Finalmente la fase de resolución permitirá al cuerpo retomar la línea base de sus constantes.

En el hombre la fase de resolución incluye un período refractario, es decir, un período de tiempo en el que no puede alcanzar nuevamente el orgasmo. En la mujer este período refractario no existe porque ella tiene una respuesta potencial que le permite volver a la fase orgásmica en cualquier punto de la resolución si nuevamente se le aplica estimulación adecuada. La mujer por tanto posee capacidad multiorgásmica a diferencia del hombre que necesita el período refractario para nuevamente alcanzar el orgasmo.

La sensación que se experimenta en la fase de Resolución es la de Bienestar y relax.

Partiendo del patrón de ciclo de respuesta sexual que acabamos de comentar surgen las complicaciones cuando no se adecua la respuesta esperada en alguna de las fases expuestas. Esos son los casos que tratamos en terapia sexual, las alteraciones de las funciones sexuales, alteraciones que pueden darse en las fases de excitación y de orgasmo.
Pero si solo habláramos de las disfunciones en esas dos fases no sería del todo completo porque obviaríamos otras dos categorías donde también pueden darse alteraciones o problemas, el deseo y el dolor sexual.

Así pues las disfunciones sexuales pueden encontrarse en forma de:

  • Deseo sexual inhibido
  • Excitación sexual inhibida
  • Trastornos relacionados con la fase orgásmica
  • Trastornos relacionados con el dolor sexual

El deseo sexual inhibido se caracteriza o consiste en la ausencia de ganas por mantener relaciones sexuales. Esta disfunción es más frecuente en mujeres que en hombres y puede haberse desencadenado por una serie de factores tanto físicos como psicológicos. Entre los físicos destacaremos: enfermedades físicas, cirugía, ciertos fármacos o drogas. En cuanto a los psicológicos los dividiremos en:

  1. Factores predisponentes o de riesgo como por ejemplo ciertas actitudes negativas hacia la sexualidad, abusos sexuales en la niñez.
  2. Factores desencadenantes como por ejemplo estar embarazada, el hecho de haber tenido un hijo,...
  3. Factores de Mantenimiento como por ejemplo el miedo al fracaso, culpabilidad, ansiedad por el rendimiento,...

 

La excitación sexual inhibida se denomina Disfunción Eréctil en el hombre y consiste en una alteración de la función de la erección, es decir, se trata de la incapacidad para asumir y mantener una erección suficientemente larga como para poder asumir el coito. En la mujer lo denominamos Inhibición de la Excitación sexual y lo que ocurre es que no tiene lubricación vaginal o está limitada o bien no hay dilatación vaginal. En la menopausia la mujer puede presentar esta inhibición.

Los trastornos relacionados con la fase orgásmica son en la mujer, la anorgasmia y en el hombre, la eyaculación precoz y la retardada.

La anorgasmia es la incapacidad para alcanzar el orgasmo en las relaciones sexuales.
Hablamos de eyaculación precoz cuando el hombre eyacula involuntariamente antes o en el momento mismo de la penetración. Existe sensación de involuntariedad.
En cuanto a la eyaculación retardada diremos que es una disfunción poco frecuente y suele ser situacional, es decir, el hombre podrá eyacular cuando se masturba pero no en la relación sexual. Se ha descrito asimismo la Eyaculación Retardada Parcial en la que el hombre eyacula pero sin fuerza y sin sensación placentera.

En el Dolor sexual observamos dos disfunciones: la Dispareunia y el Vaginismo.
La primera es dolor durante la penetración y se da más frecuentemente en mujeres que en hombres.
El vaginismo es un espasmo involuntario que se produce en la musculatura del tercio externo de la vagina y no permite la introducción del pene. El vaginismo equivale a una fobia a la penetración por miedo al dolor que puede producir.

 

Finalmente mencionar una serie de mitos sexuales frecuentes que pueden estar implicados en el origen de un problema sexual:

  • Todo contacto físico debería acabar en el coito.
  • La masturbación es un acto sucio.
  • El sexo solo es bueno si la pareja llega a alcanzar el orgasmo simultáneamente.
  • Es una equivocación tener fantasías sexuales mientras se está en pleno coito.
  • Cuando un hombre pierde su erección es porque no encuentra atractiva a su pareja.
  • Cualquier mujer que lleve la iniciativa en el sexo es una inmoral.
  • La expresión de sentimientos es solo cosa de mujeres, para los hombres está prohibido.
  • Ante una erección el hombre debe siempre reaccionar alcanzando el orgasmo. Guardárselo es malo.
  • Sexo equivale a coito.
  • Si dos personas se quieren deberán saber como disfrutar del sexo juntas.
  • Un hombre nace sabiendo como dar placer a una mujer, es algo innato.
  • El sexo sólo puede acontecer por iniciativa varonil.

Hay que vivir nuestra sexualidad de manera natural y positiva, tolerando nuestra expresión sexual sin tapujos y permitiendo mantener una mentalidad abierta que nos haga cómplices felices de nuestro sexo.

 

© Gloria Marsellach Umbert - Psicólogo

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